Vista suroeste del templo. Multitud de hierros sujetan los sillares.
Vista del ábside desde levante
Inquietante grieta en el ventanal del ábside
Interior de la Iglesia. Un sinfín de hierros es lo único que se aprecia.
Si, esta vez si que pudimos entrar en Villaescusa y no como el año pasado, en el que las órdenes dadas a la Guardia Civil era de impedir el paso a toda costa. Los antiguos moradores del pueblo pudieron visitar éste, poner flores en el cementerio a sus antepasados fallecidos y ver el lamentable estado de su iglesia. Todo ésto, que parece un derecho lógico, aqui no lo es porque alguien ha vallado todos los caminos de paso libre para acceder al pueblo: ¡¡Demencial!! Adjunto fotos comentadas que tomé el pasado sábado.