Finisterre hasta Pontevedra.
A la salida, en un mirador de la carretera, fotografías de playa Langosteira, el día gris y aun así luce hermosa, sin fin… ni un bañista, sólo algún caminante relajando tensiones vasculares… en el horizonte el faro de Finisterre con su overbooking en agosto….
Siguiente parada en la Fervenza del rio Ézaro, en Dumbría, cascada del rio Jallas en su desembocadura al Atlántico, desde el mirador una vista idílica de esta parte de Costa da Morte.
Concello de Carnota, donde encontramos los dos hórreos más largos, grandes, hermosos de Galicia, lo que es decir del mundo, sólo que ellos son modestos… construidos en seria competencia entre Santa Columba y Lira en los años 1779 a 1814.
Padrón, donde los pimientos nos plantean una duda vital… pican o no… algunos pueden picar y “outros” … también… Compra obligada para para comprobar.
Llegamos donde quería llegar, Iría Flavia, deseaba ver donde descansa D. Camilo, el Nobel Cela, en su tierra natal, genio y figura bajo una sencilla losa de granito al ladito de un olivo. Cementerio y sepulturas con un recuerdo florido, en todas ellas… bonita coincidencia. Iglesia conocida como santa María Adina, siglo XII, el arzobispo Galmirez la declara segunda catedral de Compostela… en el siglo XVII la iglesia sufre una gran reforma con el añadido de varias capillas… de todo ello sólo se respeta del románico original su portada.
Por último, parada en Noia, parroquia de Santa Cristina de Barro, cruceiro poderoso, el santeiro entrega su obra en 1.879 al mecenas que lo encargó, trata del descendimiento de Jesús de la cruz, con diversas figuras encargadas de desclavar a Cristo, la Virgen de rodillas… hoy se encuentra al borde la carretera de Muros-Noia, lugar algo peligroso, ya en 2001 un automóvil chocó violentamente con el monumento y lo hizo pedazos, meses de trabajo y cerca de 20.000 € hicieron falta para recuperarlo, ahora tiene un pequeño muro de protección alrededor del monumento.
Fotografías de Begoña, Nieves y Antonio Matamoros
Texto de Antonio Matamoros