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MUSICA CONGELADA



 
Iglesia de Retortillo (Cantabria)
Interior de la nave con capiteles y arquería del lado septentrional del presbiterio.
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La arquitectura es una música congelada
Arthur Schopenhauer

TESTIGO DE UN SUEÑO



Ya en las últimas curvas de la carretera encontramos una densa niebla procedente del embalse próximo, un ligero viento formaba jirones con ella que los primerísimos rayos del sol apenas conseguían traspasar, iluminando tenuemente las ruinas de Julióbriga. Se escuchaba un rumor que nos traía andadura de caballerías, roces de metal y cuero, y entre las milenarias piedras se adivinaban, no centauros, más bien gentes armadas, cascos, escudos, espadas, una decuria que por su estandarte pudieran ser de la IV Legio Mecedónica. Al borde del camino creímos ver a un anciano cubierto con una túnica blanca cual dios Faunus, protector de rebaños y pastores, en amistosa charla con Terminus guardián de los límites de los campos…… Tardó la niebla unos segundos en diluirse y con ella se fueron soldados y dioses, quedando iluminada por las primeras luces del día, solitaria y hermosa, testigo muda de un sueño, Santa María de Retortillo.
Autor del texto y fotografía que encabeza esta entrada (escaleras al cielo): Antonio Matamoros

SOBRE RUINAS ROMANAS





Iglesia de Retortillo (Cantabria) sobre las ruinas romanas de Julióbriga
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La arquitectura es el testigo menos sobornable de la historia
Octavio Paz

SIMPLICIDAD Y SOFISTICACION





Ermita de Santa Ana en Fresno del Río (Cantabria)
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La simplicidad es la mayor sofisticación
Leonardo da Vinci

AZAROSA VIDA





Santuario de la Virgen de la Vega - Pedrosa de Valdelucio (Burgos)
PK 56,5 de la N-627
No se dispone de información escrita sobre el pasado remoto del templo, se achaca a la invasión francesa la pérdida de libros y documentos, vaya Vd. a saber… !
Vamos a lo que se ve, mucha reconstrucción y vuelta a reconstruir… románico de finales del XII la zona más primitiva, presbiterio y nave. Portada románica con archivoltas sencillísimas, la otra entrada neoclásica.
La imagen de la Virgen de la Vega cuenta también de una azarosa vida, probablemente original románica coloreada…. Pero posteriormente llega la fiebre modernista y es mutilada para convertirla en una virgen vestida, se repintan cabeza, rostro de la Virgen y del Niño para adaptarlos a las modas nuevas.
Recientemente recuperó la imagen su forma primitiva tras un concienzudo trabajo (¿?), recreándose las partes que habían sido arrancadas (¿?) en su fase de transformismo a virgen vestida. El resultado, según alguna web consultada en Internet, es bastante decente.
Sin opinión, por estar el Santuario cerrado a cal y canto el día de nuestra parada casual en el pinar anexo.
  Texto y fotografías: Antonio Matamoros

MAS QUE PALABRAS




Iglesia de Santa Eulalia, en Pedrosa de Valdelucio (Burgos)
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 No hay fotografías que puedan ser negadas. Todas las fotografías poseen categoría de realidad. Lo que ha de examinarse es de qué modo la fotografía puede o no dar significado a los hechos.
John Berger

EL SECRETO DE LA FOTOGRAFIA




Capiteles de la Iglesia de San Esteban Protomártir en Pineda de la Sierra (Burgos)
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Una fotografía es un secreto acerca de un secreto, cuanto mas te dice menos sabes
Diane Arbus

ENTRE LOBISHOMES, FEITICEIRAS Y BIOSBARDOS




San Pedro Félix – Hospital de Incio (Lugo)
Los paisanos del lugar a finales del siglo XII se empeñaron en construir un templo con la ayuda de los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén. Tienen próximas las viejas canteras de mármol de Incio, de allí obtuvieron los romanos el mármol necesario para la construcción de Lucus Augusti (Lugo). Si los romanos levantaron una ciudad, ellos construirán un templo románico único. Sólo queda por decir que se trata de una construcción insólita y muy hermosa cuando los rayos del sol inciden sobre ella. Un entorno de castaños centenarios decoran el paisaje. A la atardecida vuelan las Avelaiñas, mariposas que dicen los viejos que son almas que rondan las luces que van encendiéndose en los hogares, sus colores anuncian presagios, blancas, la llegada de una carta con buenas noticias de un ser querido, negras, serán tristes acontecimientos…. No muy lejos y siguiendo la carretera se encuentran unos viejos edificios, antaño reconocido balneario de Ferreiria de Incio. Hoy el complejo está abandonado, los edificios siguen en pie pero muestran su ruina visible y fantasmal… Leí en La Voz de Galicia, 2011, que aún a pesar de la ruina del lugar, una mujer María Aurora atiende a los pocos viajeros, la mayoría viejos clientes de la época en que el balneario estaba a pleno rendimiento. Ensalza el valor de esas aguas y explica los múltiples casos vividos por ella, en esos cincuenta años de vigilia al pie del edificio del manantial, de gentes que sanaron dolencias no resueltas por la medicina moderna. Los caminantes tras cruzar el manantial de aguas medicinales y el riachuelo de Augas Louras y por una pista de tierra, tras 4 Km., llegarán al alto Do Castro, punto de confluencia de los cuatro ayuntamientos de la zona. Allí se encuentra “A mesa das catro cabaleiros”, desde la edad media punto de reunión el último sábado del mes de julio, de los cuatro alcaldes, cuatro párrocos y cuatro gaieteiros (uno de cada municipio) cumpliendo así con la tradición secular. Toda la zona está cubierta por espesos bosques donde crecen castaños, robles, chopos, abedules y una masa abundante de arbustos como xestas, uces y carqueixas. Es lugar hermoso y agradable con buen tiempo. Nosotros visitamos el lugar ya muy entrado el otoño, con unas nieblas persistentes en la amanecida, dando al paisaje un punto de misterio, todavía en sombras, parecían brillar entre los árboles bañados en nubes bajas unos ojos como brasas escudriñando el camino, un Lobishome en pos de su última presa. Llegando al manantial aún entre brumas y sombras llegamos a ver las últimas Feiticeiras que habitan cerca de los riachuelos, brujas no excesivamente malignas y sus acompañantes los Biosbardos habitantes fabulosos de los bosques con capacidad de transformarse en pájaros, en franca retirada hacia sus guaridas antes del nacimiento del nuevo día.
Texto y fotografías: Antonio Matamoros

A TIENTAS CON EL SENTIMIENTO



Portada meridional de la Iglesia de Las Inviernas (Guadalajara) 
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 La fotografía concentra nuestra mirada en la superficie. Por esa razón enturbia la vida oculta que trasluce a través de los contornos de las cosas como un juego de luces y sombras. Eso no se puede captar con las lentes mas penetrantes. Hay que buscarlo a tientas con el sentimiento.

PAISAJE, LUGARES... MEMORIA






Ermita mozárabe de Santa Cecilia (Barriosuso / Burgos)
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...los que crecimos en un pueblo lo sabemos bien. El paisaje sigue estando ahí dentro de nosotros, vivo y palpitante, incluso cuando ya ha desaparecido el entorno material del que formó parte, porque hay lugares que también se extinguieron con la infancia; pero esos lugares permanecen ahí, tienen voz y sonido, tienen el color y el aroma de las cosas perdurables...
Texto: Pedro González

LA ANTIGUA VOZ DE LAS ALMENAS




 
Iglesia del castillo de Zorita de los Canes (Guadalajara)
 
Las piedras de todos ellos, sometidas a la acción devastadora del tiempo, entonan calladamente un grito y una queja que casi nadie se detiene a escuchar. Y esos castillos abandonados nos ofrecen la otra imagen, mas sombría, de una tierra entregada a la desidia, al olvido de sus señas de identidad, a la inercia administrativa y a la molicie burocrática. Y una tierra que da la espalda a las piedras donde se cimientan sus orígenes, está renunciando a sus propias raíces, a su memoria histórica, a sus más auténticas y profundas esencias. Los castillos, con su fría y recia voz de piedra, no son  sólo un valioso patrimonio histórico, ni tampoco son sólo el andamiaje lítico de unas señas de identidad que hunden sus cimientos en la tradición y en el pasado; son también vigías que, desde sus atalayas y sus adarves, nos contemplan. Como las agujas de un gran reloj geológico, sus torres de homenaje parecen marcar un tiempo que no nos pertenece, que es el tiempo infinito de la historia, dentro del cual tan sólo somos una fracción insignificante y efímera. Sus murallas han resistido el embate de los siglos y el transcurrir de los imperios; han visto sucederse innumerables generaciones, y su destino, si se cumple, es continuar ahí cuando faltemos. No son piedra muerta. Son una viva realidad arquitectónica y paisajística, y constituyen un fiel reflejo de nuestro presente. Un castillo ruinoso y abandonado es un signo emblemático de decadencia, un metáfora de la indolencia y el olvido. Las piedras centenarias de nuestros castillos tienen escrita, con sangre, la historia que no quedó registrada en los manuales ni en los viejos manuscritos.
Texto de Pedro González

FUÉ



Ruinas románicas en Laguna de Contreras (Segovia)
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Si pudiera contarlo con palabras, no me sería necesario cargar con una cámara
Lewis Hine

DEJANDO PARTE DEL CORAZON





Santa Cecilia en Vallespinoso de Aguilar, humilde ermita.
 Existen lugares enigmáticos donde las gentes acuden al sentir una fuerte atracción. Es posible ver a visitantes haciendo círculos caminando alrededor de Eunate, algo parecido en San Bartolo de Río Lobos, bañarse en la noche de San Juan como rito de fertilidad en la ermita de la V. de la Lanzada, peregrinar hasta las piedras de abalar en Muxia con variopintas propiedades como la adivinación….obtener la fidelidad conyugal (¿?), la sanación de enfermedades…. y así muchos otros lugares. Santa Cecilia en Vallespinoso, modesta y solitaria, es el particular rincón que nos atrae de forma inexplicable. Se respira serenidad y paz al descansar junto a sus piedras. En Octubre 2.009 crecía entre las grietas de la roca enfrente de la portada un escaso y depauperado musgo con diminutas hojas. Extrajimos con sumo cuidado un par de brotes con sus raicillas y ya al borde del regato llenamos un vasito con tierra, plantando las dos escuálidas plantitas que nos acompañaron todo el viaje. Crecieron al sol y clima amable mediterráneo y a finales de la primavera murieron con las calores, no sin antes ofrecer unas pocas semillas que dejamos plantadas. Este ciclo de vida breve se ha reproducido puntualmente todos los años, sin fallar. En la última foto, Junio 2012, aquel musgo insignificante se convierte en una agradecida y rara criatura que poco después a medida que avanzan las calores languidecerá dejando la simiente para el siguiente año. Iniciado abril ya apuntan en la maceta los primeros brotes, ahora minúsculos como sus antecesores en Santa Cecilia donde, a cambio, dejamos una parte de nuestro corazón, como el viajero a Carabias de Herrera Casado.
 Texto y fotografías: Antonio Matamoros

EN UN LUGAR DE LA ALCARRIA





Villaviciosa de Tajuña (Guadalajara) 
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 Los pueblos no son un frío trazado de calles y edificios, sino organismos vivos, tejidos multicelulares cuyo desarrollo evolutivo podría estudiar también la Biología. Al arrimo de un manantial, de un pozo o de una fuente, al amparo de unas murallas, junto al rumor de algún río o buscando la luz más alta de los cerros, nacieron muchos pueblos; y luego fueron creciendo impulsados por el giro de sus molinos o por la promesa de sus alhóndigas y de sus huertas. Siglo a siglo, fueron alargándose sus calles ensanchándose sus olivares o sus campos de trigo y, a la sombra de sus torres, fueron poblándose sus casas. Muchos llegaron a alcanzar destellos de un inimaginable esplendor; pero en algún momento se estancaron y se inició su declive. Después los libros de Historia han intentado explicar las causas por las que sobrevino su decadencia: una batalla perdida, unas fronteras que quedaron fijadas un poco más acá o más allá de sus dominios, un tren que dejó de pasar por allí, una mina o una fábrica que cerró, unos campos que dejaron de dar fruto...todas esas causas están escritas con tinta negra en el oscuro calendario de algunos pueblos, aunque tal vez es en la misma condición de las piedras donde está profetizado su verdadero destino. Tal vez son las piedras las que llevan escritas en sus bordes las fechas de su propio desgaste, como un código genético que está mas allá de las batallas o más allá de las cosechas; y semejante código actúa como una predestinación mineral que jamás dejará de cumplirse. En el sucederse de las generaciones y en el discurrir de los imperios, hay un momento en el que las piedras de las casas se vuelven melancólicas, los caminos comienzan a hacerse cada vez más estrechos y es entonces cuando los pueblos, como flores viejas viejas y cansadas, comienzan a languidecer. 
Pedro González Moreno

DE NATURALEZA Y ROMANICO POR MORATILLA





Vista de Moratilla de los Meleros (Alcarria - Guadalajara) / Portada septentrional de la Parroquial de la Asunción / Curiosa construcción anexa al muro septentrional de la Parroquial de la Asunción / Naturaleza en las cercanías de Moratilla 
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 Moratilla de los Meleros, escondido, entre las pardas colinas y las encinas polvorientas en el corazón de la Alcarria, habla consigo mismo. Jamás pasó por aquí el poeta de Castilla, el hermano Machado. Sin embargo, las piedras saben su nombre, y los tordos, y las nubes débiles y amarillentas, porque él los conocía. 
Antonio Herrera Casado